Estos empapadores destacan por su elevada capacidad de absorción, reteniendo la humedad rápidamente y evitando fugas que puedan dañar el suelo. El aroma a lavanda actúa como un neutralizador de olores, manteniendo el ambiente fresco y agradable. Su uso es fundamental en la fase de crecimiento, promoviendo hábitos de higiene correctos desde una edad temprana y facilitando la transición para hacer sus necesidades en el exterior.