¿Qué puedo cocinar para mi gato? Guía de alimentos seguros
Descubra los alimentos seguros, los cuidados en la preparación, los suplementos necesarios y los alimentos que deben evitarse siempre.
Muchos tutores quieren complementar el pienso de su gato con comidas caseras, ya sea para darle más variedad, más hidratación, o simplemente porque les gusta cocinar para sus animales. Es posible hacerlo de forma segura, pero los gatos tienen necesidades nutricionales muy específicas, y algunos cuidados son indispensables. En este artículo explicamos qué se puede cocinar, cómo hacerlo correctamente y qué se debe evitar siempre.
¿Por qué los gatos tienen necesidades nutricionales especiales?
A diferencia de los perros, que son omnívoros, los gatos son carnívoros estrictos: su organismo depende de nutrientes que solo existen en cantidad suficiente en la carne. El ejemplo más conocido es la taurina, un aminoácido esencial para la salud del corazón y la visión del gato, que su cuerpo prácticamente no puede producir por sí solo y que se pierde fácilmente con el calor de la cocción. Los gatos también necesitan ácido araquidónico y vitamina A preformada, ambos presentes solo en tejidos animales, y no en vegetales. Por ello, cualquier comida casera para gatos debe tener la carne como base, y nunca como acompañamiento.
Alimentos seguros para cocinar para tu gato
El pollo y el pavo sin piel y sin hueso son de las opciones más usadas, por ser magros, bien tolerados y accesibles. La carne de vaca también es una buena fuente de hierro y proteína. El pescado puede darse ocasionalmente, pero no debe ser la base de la dieta, ya que el consumo excesivo y regular puede llevar a déficits de vitamina E. Órganos como el corazón y el hígado, en pequeñas cantidades, son muy nutritivos y ayudan a acercar la comida al perfil nutricional que el gato necesita.
Pequeñas cantidades de vegetales cocidos, como zanahoria, guisantes o calabaza, pueden entrar en la receta, pero nunca como ingrediente principal - sirven solo para añadir algo de fibra y variedad.
¿Cómo cocinar correctamente?
Cocina siempre la carne sin sal, sin condimentos y sin ningún tipo de salsa. La carne de cerdo debe estar siempre bien cocinada, nunca cruda o poco hecha, para eliminar el riesgo de transmisión del virus de Aujeszky, que puede ser fatal para gatos. Los vegetales también deben ser cocidos, y no crudos, para que sean más fáciles de digerir y para que el gato aproveche mejor los nutrientes.
Después de cocinados, deja enfriar los ingredientes antes de servir, y corta o tritura la carne en trozos pequeños, sobre todo si tu gato acostumbra a comer deprisa. Las porciones que no se consuman de inmediato deben guardarse en el frigorífico por un máximo de dos a tres días, o congelarse en porciones individuales para facilitar el día a día.
Suplementos que suelen ser necesarios
Una comida casera bienintencionada, pero sin suplementación, puede desequilibrarse fácilmente, sobre todo a nivel de calcio, ya que la mayor parte de las recetas caseras no incluyen huesos molidos ni otra fuente de calcio equivalente a la presente en el pienso comercial. La taurina es otro suplemento frecuentemente necesario, porque se degrada con el calor de la cocción y no está presente en cantidad suficiente solo con la carne cocinada.
Por esta razón, la mayoría de las guías de nutrición felina recomiendan que cualquier dieta casera sea acompañada de suplementación de taurina y calcio, y a veces también de aceite de pescado para omega-3, siempre de acuerdo con las cantidades indicadas por un veterinario o nutricionista animal - nunca por cuenta propia. Si tu objetivo es usar la comida casera como complemento no necesitas preocuparte, porque el pienso ya tendrá esos suplementos. Si tienes la intención de alimentar a tu gato únicamente con comida casera, es crucial consultar a tu veterinario.
Alimentos que nunca debes dar a tu gato
Existen alimentos que son tóxicos para los gatos y que deben ser siempre evitados, incluso en pequeñas cantidades. Cebolla, ajo, puerro y chalota, en cualquier forma, cocinados o crudos, pueden dañar los glóbulos rojos del gato. Chocolate, uvas y pasas, masa cruda con levadura, alcohol y cafeína son igualmente peligrosos. La leche de vaca, a pesar de ser un error común, tampoco es recomendada, ya que la mayoría de los gatos adultos es intolerante a la lactosa y puede desarrollar diarrea.
Preguntas frecuentes
¿Puedo darle pollo cocido a mi gato todos los días? Sí, el pollo cocido sin piel, sin hueso y sin condimentos es una de las opciones más seguras y puede formar parte de la alimentación regular del gato.
¿La comida casera sustituye completamente el pienso de mi gato? Puede sustituirlo, pero solo si está correctamente planificada y suplementada, generalmente con el apoyo de un veterinario nutricionista, para garantizar que el gato reciba todos los nutrientes esenciales, como la taurina y el calcio.
¿Puedo darle atún a mi gato? En pequeñas cantidades y ocasionalmente, sí. El consumo regular y excesivo de atún puede llevar a déficits de vitamina E y no debe ser la base de la alimentación del gato.
¿Los gatos pueden comer arroz o pasta? En pequeñas cantidades, cocidos y sin condimento, los gatos pueden tolerar hidratos de carbono como el arroz, pero estos no deben sustituir la proteína animal como base de la comida.
¿Por qué la taurina es tan importante para los gatos? La taurina es un aminoácido esencial que el organismo del gato no consigue producir en cantidad suficiente, y que es fundamental para la salud del corazón y la visión. Se pierde fácilmente con el calor de la cocción, por eso las comidas caseras suelen necesitar suplementación.
¿Puedo darle leche a mi gato? No es recomendado. La mayoría de los gatos adultos es intolerante a la lactosa, y la leche de vaca puede causar diarrea y malestar digestivo.