Coloque el collar en el cuello del animal después de una cirugía, lesión o siempre que sea necesario para evitar que lama, muerda o arañe heridas, puntos o irritaciones. Ajuste el velcro para garantizar un ajuste cómodo y seguro, sin apretar demasiado, permitiendo que el animal respire y se mueva libremente, pero impidiendo el acceso a la zona a proteger.