Los niveles particularmente altos de ácidos grasos omega-3, EPA y DHA, favorecen la movilidad y la función articular. Los ácidos grasos omega-3 se derivan del aceite de pescado y, por lo tanto, se presentan como EPA y DHA preformados. Estos ácidos grasos se absorben de forma natural y permiten una acción beneficiosa inmediata. Una dieta completa y equilibrada con una densidad energética moderada favorece un control de peso óptimo y el mantenimiento de unas articulaciones sanas. Contiene L-carnitina para estimular la oxidación de las grasas y preservar la masa muscular magra. La dieta contiene glucosamina y condroitina naturales para favorecer la salud articular. Los altos niveles de antioxidantes ayudan a eliminar los radicales libres en las articulaciones, y el alto nivel de manganeso, un cofactor en la síntesis de proteoglicanos, favorece la función articular sana. Un pH urinario inferior a 6,4 y unos bajos valores de sobresaturación relativa de estruvita y oxalato de calcio contribuyen a la salud del tracto urinario.